jueves, 4 de abril de 2024

Casi a la vez.

Dispusieron, casi a la vez, 
los pocos objetos útiles que sobrevivieron al desastre;
las cuentas de un collar náufrago,
jirones de tela arrancados a la piel disfrazada 
y el diario nunca escrito
de todos sus pormenores.
Coincidieron, sin saberlo, en la intención 
de no volver sobre sus propios pasos,
ella con más voluntad, 
pues él casi hubiera vuelto,
a quemarse en su sombra, en su luz, en su sexo
y mintieron con sincronicidad directamente proporcional.
Bebieron las últimas gotas de lluvia 
que recogieron en el hueco de sus manos 
después de despedazarlas entre caricias.
Secaron el aliento, velaron la madrugada,
añoraron el infinito, recompusieron el gesto, 
giraron la cabeza como si nada hubiera muerto
y dejaron de ser amigos, casi a la vez,
mientras abandonaban el amor y se empapaban de olvido.



©® Enrique R. del Portal, 2024

viernes, 12 de enero de 2024

Micropoema #86

Así que era esto, tenía nombre.
Una pulsión, patología excéntrica.
Nada de piel, sin corazón,
sólo un diagnóstico: es limerencia.


©® Enrique R. del Portal, 2024


jueves, 4 de enero de 2024

Que nunca nos encontremos con los viejos amores

Es ahora, después del ruido,
este abrupto latido al encontrarnos,
este silencio de hormigón en las venas,
esta ceniza en la mirada al cruzarlas,
este buscar rimas como dardos
que nos lleven a otras vidas,
estas mejillas anestesiadas
después de un beso conveniente.
Y es que acaso seguimos compartiendo
esta nada que nos une.



©® Enrique R. del Portal, 2024


miércoles, 27 de diciembre de 2023

Diacrítica (En este después II)

Qué importante es esa tilde diacrítica
que distingue "tú vendrás" de "tu venida".
Casi tanto como saber que, al final, 
ya nunca regresaste
y que no volví a quererte
ni más ni mejor, ni bien ni mal.
Casi tanto como saber que te olvidé
de verdad y que viví, 
lo que me quedaba por vivir, de mentira
rompiendo las reglas más elementales
de la ortografía
para poner el acento, siempre, 
en la misma herida.



©® Enrique R. del Portal, 2023

En este después.

“Mon cœur, ma mie, mon âme
Mon ciel, mon feu, ma flamme
Mon corps, ma chere, mon bien
Voilà que tu reviens”
-Jacques Brel- Litanies pour un retour.


Habría tenido que ser yo
el que se anticipase al milagro
de tu regreso:
Arreglar la mesa,
sacar el mejor ajuar
y abrillantar el pulso acelerado
que delata la emoción de este momento.
Sacudir los ruidos acumulados 
y disponer las horas de este viernes
a tu gusto y comodidad.
Servir los licores, los recuerdos, la vida
y homenajearte como nadie lo hizo
en esta casa construida en el lado oculto
de la nostalgia.
Habría tenido que ser yo
el que llamase a la puerta,
el que gritase de esperanza.
Pero todo eso ya da igual,
aquí estás, ya llegas, ¡qué cerca!
En este después de todo lo que importa,
lo que no y lo restante.



©® Enrique R. del Portal, 2023

viernes, 15 de diciembre de 2023

Troquel

Claro que se me rompió;
primero en los dos que ya era
y luego cada uno de esos pedazos
en otros mil, que voy buscando
y recogiendo

Sí; y a pesar de todo está sanando;
cada día te me dueles algo menos,
aunque hay tardes que recaigo
y destenso los hilvanes
para alimentar la cicatriz,
o busco en ese olor aséptico de yodo
restos de tu aroma,
mientras el metrónomo
va marcando el ritmo de los latidos.

Pero claro que se rompió;
y mira la marca que va quedando
a todo su alrededor;
una dentellada porosa,
una sutura inexperta que adhiere
y mantiene las fibras sujetas a la vida.
Mira;
que irregular troquel de músculos
en el que sé que ninguna otra silueta
(ninguna, ya nunca) encajará.



©® Enrique R. del Portal, 2018.

sábado, 25 de noviembre de 2023

El espejo

¿Quién eres que no te reconozco?
Mira;
Esas son las manos que ella cogía, 
los hombros en los que se apoyó,
el cuello que rodeaba, jadeando,
las noches eternas de insomnio
en las que te amó.
Esas mejillas son de su tristeza,
las de su alegría cuando rió.
Esa es la mirada que sostenía,
la frente, los párpados, los muslos,
la piel, las vísceras, el corazón
Este no eres tú, 
eres la huella del que ella tocaba,
la sombra de lo que ella miró.
Sólo un decadente envoltorio,
una sonrisa en descomposición.
Si soy es porque fui tuyo;
el espejo y su extraña razón.



©® Enrique R. del Portal, 2023.

Casi a la vez.

Dispusieron, casi a la vez,  los pocos objetos útiles que sobrevivieron al desastre; las cuentas de un collar náufrago, jirones de tela arra...